Capítulo 15 · Mantenimiento y cuidado
¿Cómo se mantiene y cuida la fachada recubierta?
El recubrimiento terminado es resistente a la intemperie y fácil de mantener. La inspección visual periódica y una limpieza cuidadosa conservan la función y el aspecto a lo largo de la vida útil.
¿Es fácil de mantener el recubrimiento?
Sí. El revestimiento final es resistente a la abrasión, a los UV y a la intemperie, además de permeable al vapor, y resiste los agentes atmosféricos, incluida la lluvia ácida.
¿Cómo se limpia la fachada?
De forma cuidadosa con agua, si es necesario con baja presión. Deben evitarse los limpiadores agresivos, los disolventes o los métodos mecánicos agresivos.
¿Qué hacer en caso de daños?
Los daños localizados se limpian, el soporte se comprueba como se indica en el capítulo 10 y la zona afectada se recubre de nuevo siguiendo la estructura del sistema (imprimación, capa funcional, capa final).
¿Con qué frecuencia se debe inspeccionar?
Se recomienda una inspección visual periódica de la fachada, especialmente tras condiciones meteorológicas adversas, para detectar daños a tiempo.